Flores de Bach y la pseudomedicina

FLORES DE BACH. POCA MÚSICA Y MUCHO CUENTO
A la homeopatía le ha salido un hijo bastardo. A
veces una pseudociencia engendra otra
pseudociencia dentro de sí. En este caso, la
heredera directa de la homeopatía es la terapia con
flores de Bach, formada por 38 preparados de
flores de Inglaterra y Gales que se maceran en
brandy. A continuación se diluyen, aunque sólo
trescientas veces; por lo tanto, algo de la molécula
original queda, pero muy poco. ¿Cuál es su origen?
Pues al igual que la homeopatía, las ocurrencias de
un señor.
En 1930 el doctor Edward Bach llegó a la
profunda conclusión de que las enfermedades son
una manifestación de pensamientos negativos como
miedo, ansiedad, pesar, frustración y
desesperación (el viejo truco de culpabilizar al
paciente de su enfermedad). Para reconducir esos
malos pensamientos y, según él, sanar, se le
ocurrieron las 38 recetas. Aunque se inspiró en la
homeopatía, procuró mostrar su invento como algo
diferente, tratando de buscar su nicho de mercado
y presentar un producto original. Como los
defensores de esta terapia no tienen ningún reparo
en admitir, su origen no radica en ningún estudio,
sino en el instinto del tal Bach, que fue
seleccionando las flores según se le ocurrían. Lo
más raro es que si él pensaba que las
enfermedades son debidas a pensamientos
negativos, ¿cómo es posible que recetase
potingues en vez de enviar a los pacientes a un
psicólogo? ¿Contienen sus flores psicofármacos?
Pues no parece que ejerzan efecto más allá del
brandy que contienen.
Los homeópatas odian las flores de Bach
porque las ven como una mala copia y que usurpan
su mercado. De hecho, en el mencionado debate
con el director técnico de Boiron, cuando el
moderador le pregunta por este tema, su reacción
fue mucho más virulenta que la mía. Ya sabes, si te
pones en manos de un floriterapeuta bachiano, te
van a vender un extracto pseudo-homeopático de
flores inglesas basándose en que, hace ochenta
años, a un señor se le ocurrió que eso iría bien
para curar un catarro que en realidad no existe,
porque, según Bach, éste es el resultado de los
pensamientos negativos. Por cierto, Bach es otro
de la larga lista de inventores de pseudomedicinas
que fallecieron jóvenes (a los cincuenta años).
Desde luego, ni se os ocurra inventar una
pseudomedicina. Por si acaso.
Por lo tanto, la homeopatía no surge de la
observación y la experimentación como la
medicina, sino que se basa en las ocurrencias de
un señor. Y ya que hablamos de cuentos chinos, en
la pseudomedicina hay muchos, algunos hasta
vienen de China.

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